Cómo emplatar el jamón para nuestras comidas y eventos
El jamón es mucho más que un producto gastronómico. Disfrutarlo empieza mucho antes del primer bocado, por eso el emplatado no es un simple detalle; forma parte de la experiencia. Con un buen emplatado conseguimos que cada loncha de jamón destaque por su aroma y su textura.
En las siguientes líneas repasamos todas las claves principales para que, cada vez que sirvamos jamón, logremos un impacto visual y de sabor único.
El emplatado del jamón marca la diferencia
Cuando nos sentamos a la mesa, la vista es el primer sentido que se activa, y esa activación visual influye de forma directa en cómo el cerebro percibe el sabor. Si un plato entra por los ojos, el disfrute se multiplica.
La importancia del corte y la presentación es clave cuando hablamos de jamones y paletas, porque el jamón tiene un veteado, un brillo y una tonalidad de color que deben ser resaltados. Para que estos detalles destaquen, el corte debe estar bien ejecutado; buscamos siempre una loncha fina, flexible y casi transparente, que se funda en la boca sin perder estructura.
Si cortamos demasiado grueso, el jamón se vuelve pesado y pierde parte de su aroma. Además, una presentación cuidada ayuda a que el jamón se airee y favorece que alcance la temperatura perfecta antes de comerlo.

Tipos de cortes y cómo utilizarlos en el plato
La versatilidad del jamón permite que podamos aprovechar cada parte y cada corte con un fin específico. Conocer los cortes nos permite aprovechar al máximo toda la pieza.
Lonchas finas para un emplatado elegante
Este es el corte que todos imaginamos cuando pensamos en un plato de jamón bien presentado. Las lonchas se obtienen del centro de la pieza, donde el equilibrio entre grasa y carne ofrece un sabor suave y muy equilibrado. Colocarlas ligeramente superpuestas permite que el plato luzca ordenado y armonioso.
Este estilo es ideal para degustaciones, entrantes o para acompañarlo con pan con tomate o picos.
Tacos para aperitivos y tablas
En las zonas más cercanas al hueso, donde la forma no permite un corte fino, obtenemos tacos. Son pequeños trozos de jamón más gruesos, perfectos para tablas de embutidos y quesos, ensaladas templadas, guisos o un simple picoteo.
Tienen una textura más firme y un sabor más concentrado que las lonchas finas, aportando mayor intensidad y presencia en el plato.
Virutas para presentaciones informales
Las virutas se obtienen al apurar la carne pegada al hueso. Pueden parecer menos vistosas, pero son más intensas y aromáticas que las lonchas y se utilizan para realzar platos como cremas, revueltos, ensaladas o salmorejos. Cuando queremos dar un toque gourmet sin complicarnos.
Cómo emplatar jamón paso a paso
Una vez dominamos el corte, solo nos queda distribuirlo bien en el plato. Aquí entran en juego la temperatura, la colocación y el estilo que queramos transmitir.
Temperatura adecuada antes de servir
La temperatura es el mandamiento principal: el jamón nunca debe servirse frío. Si lo hacemos, la grasa se endurece y el sabor se apaga. Lo ideal es que esté entre 22 y 24 °C.
Si tenemos las lonchas envasadas al vacío, las sacamos del frigorífico una hora antes y abrimos el envase unos 15 minutos antes de emplatar. Si tenemos prisa, podemos templar el envase (cerrado) pasándolo por agua tibia durante un minuto.
Disposición en abanico
La técnica del abanico es la más clásica y elegante. Se colocan las lonchas en hileras rectas y paralelas, ligeramente superpuestas, de manera que el plato quede cubierto de forma homogénea. Si usas un plato redondo, puedes crear dos o tres hileras rectas que irán desde el centro hacia el borde.
Emplatado circular o en espiral
Esta técnica es perfecta para platos redondos y grandes, o si quieres crear una fuente central que impresione. Consiste en empezar a colocar las lonchas por el exterior del plato y avanzar hacia el centro, creando un círculo o una espiral. Esto da volumen y dinamismo, y es el estilo preferido por muchos cortadores profesionales porque permite que el ojo recorra toda la pieza.
Emplatados mixtos: loncha + taco + viruta
Cuando el plato principal es el jamón, no hay que limitarse a las lonchas. En el mismo plato o en una fuente, puedes reservar el centro para un montoncito de tacos y usar las virutas para decorar el borde, consiguiendo una presentación muy rica en texturas y contrastes. Si sabes combinar la finura de la loncha con la contundencia del taco, el plato gana en complejidad.
Ideas de presentación para eventos y celebraciones
No todas las ocasiones piden la misma presentación. No es lo mismo un picoteo entre amigos que una cena de gala. Adaptar la forma de servir el jamón a tu evento es un detalle que demuestra maestría.
Platos para reuniones familiares y comidas especiales
En estos casos, se busca la comodidad y el compartir. Lo mejor es optar por una bandeja o fuente de tamaño medio, colocando el jamón loncheado en el centro, y acompañarlo de picos sevillanos, un buen aceite de oliva virgen extra y, quizás, unos pequeños trozos de queso curado en los bordes. El foco, en un ambiente relajado, está en la calidad, no tanto en la perfección geométrica.
Presentaciones elegantes para cenas y Navidad
El objetivo en Navidad es deslumbrar, o al menos, cuidar el detalle al máximo. Para una cena formal, utiliza platos de porcelana blanca o pizarra, que contrastan perfectamente con el rojo intenso del jamón y su grasa brillante. Emplata pocas lonchas por plato usando la técnica circular o en espiral, procurando que la loncha esté abierta, no doblada.
Si quieres añadir un toque decorativo, puedes añadir una lámina finísima de pan tostado o un brote de cebollino para un toque de color, manteniendo la sencillez.
Bandejas para celebraciones grandes
Aquí la prioridad es la cantidad y la accesibilidad para todos los invitados. Una bandeja rectangular o redonda, bien surtida, funciona de maravilla. En lugar de una sola capa, puedes hacer pequeños montoncitos para dar altura, o colocar las lonchas en forma de "S" a lo largo de la bandeja. Asegúrate de poner pinzas para que los invitados puedan servirse de forma cómoda e higiénica.

Errores comunes al emplatar jamón
Hay pequeños fallos que, a pesar de la buena intención, pueden arruinar la experiencia de degustar el jamón.
Colocar el jamón frío
Ya lo hemos mencionado, pero es el error más crítico. Un jamón frío es rígido, menos aromático y su grasa no se derrite. Si el jamón está envasado, usa el truco de pasarlo por agua templada (sin mojar el contenido) durante un minuto y secar el envase antes de abrirlo. Esto acelera el proceso sin estropear el producto.
Cortes demasiado gruesos
La loncha debe ser tan fina que permita apreciar la grasa intramuscular sin masticarla en exceso. Un corte grueso es incómodo y altera la delicada armonía de sabor que buscamos. Si la loncha se dobla o se rompe al ponerla en el plato, es demasiado gruesa.
Sobrecargar el plato
El jamón necesita espacio para respirar. Si apilas demasiadas lonchas, el de abajo se calienta por el contacto y pierde su aireación, afectando a la textura. Es mucho mejor reponer el plato varias veces con pequeñas cantidades que servir una montaña.
Qué jamón elegir para lucirte en cualquier ocasión
La elección del producto siempre será el pilar de tu presentación. Si quieres un evento a la altura de las circunstancias, tienes que apostar por el mejor.
Para ocasiones especiales, el jamón de bellota ibérico es la mejor elección. Su infiltración de grasa, su aroma y el sabor profundo que deja en boca son inigualables.
Para un consumo más habitual, el jamón de cebo o cebo de campo es una opción excelente. Te permite servir un jamón de gran nivel, con un emplatado cuidado, en tu día a día o en reuniones que no requieran la formalidad de un Gran Reserva.
Y si buscamos máxima comodidad en eventos grandes, o si no dispones de un cortador profesional, nuestro jamón loncheado en sobres garantiza la finura del corte y la frescura, dejando la presentación final únicamente en tus manos. En Hermanos Martín, criamos y curamos nuestras piezas con dedicación.
Ahora que conoces las claves del emplatado, te invitamos a que conviertas la degustación de tu jamón en una auténtica fiesta visual y sensorial.
